SJ
sábado, 7 de enero de 2012
Contra tiempo
Oyes a lo lejos los carros, los pájaros, la humanidad despertando. Empiezas a escuchar tus pensamientos, ¿dónde estoy? Abres poco a poco tus ojos, por fin estás despierta y te das cuenta que es el mismo lugar que ayer; nada ha cambiado al parecer. Te levantas y empiezas la rutina de siempre, sales y de pronto lo único que alcanzas a escuchar es un silencio retumbando en tus oidos, te pierdes como si no fueras tu misma. Recuerdas que algo falta, ¿qué? No lo sé pero tengo que buscarlo, te detienes en el tiempo mientras ves tu alrededor congelado, descubres qué es lo que falta; no no es tu escencia es algo aun más vital para que puedas funcionar. Empiezas a correr mientras las calles vas dejando atrás, todo está tan solo, solo de verdad. No comprendes por qué ves al mundo de esa manera, tan triste, tan negro, puedes percibir la miseria de las personas, ¿por qué no sonríen? No importa, tengo que encontrarlo, implorarle que me lo regrese...no puedes seguir así. Tu mente no sabe a dónde va pero tus piernas sí y te guían ciegamente al lugar, entonces de pronto...está frente a ti. Tu cabeza da mil vueltas y no puedes evitar la confusión de los tantos recuerdos que te están envolviendo y luchas contra ellos, luchas contra tu pasado que te pega de frente y duele. Lo miras ahí riéndose de ti, creías que ya lo habías dejado atrás que en verdad vivías en el presente pero te das cuenta que sólo te habías engañado, ¿cómo vivir en el presente sin tu corazón? Te duele más que nunca, te debilitas y caes mientras tu pasado se jacta de que ha ganado. Suspiras y en tu derrota desde tu propia miseria tu fuerza se magnifica y recuperas eso que habías olvidado cómo usar y de pronto estás de pie y tu pasado se empieza a temblar, se está volviendo loco porque sabe que lo vas a dejar; que por fin vas a continuar. Sonríes con una ironía en tu cara...no lo dejaste ganar sólo fue un contra tiempo. Se lo arrebatas y con más ternura que nunca lo tomas entre tus manos, lo miras y lo admiras porque ha sufrido y porque aun tiene heridas cubiertas ahora con experiencia. Le das la espalda a tu pasado y sigues dejándolo atrás sin voltear a verlo, no tienes la mas mínima curiosidad de repetirlo. Por fin, si, por fin puedes seguir con la esperanza de que algun día otra vez lo vas a regalar sabiendo que te pueden lastimar pero deseando con todo tu ser que no lo vuelvan a hacer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario