Esta mañana desperté y sin pensarlo dos veces supe que había algo distinto en mí. No, no era algo físico pues seguía siendo exactamente la misma sino algo más, dentro de mi ser. A medida que el tiempo pasaba lentamente observé que mi mirada no se veía triste sin embargo tampoco transmitía felicidad. Confusión y emoción era lo que mi mirada decía. Descubrí algo nuevo, esta sensación que jamás había experimentado a pesar de que me encontraba sola me sentía acompañada. Mis pensamientos, mis deseos, mis sentimientos estaban conmigo; pues ellos eran mis aliados más cercanos. Junté estos tres últimos y salí rumbo a mis sueños, donde la vida cambiaba de blanco y negro a color. Junté una sonrisa con un suspiro de alivio y afuera logre encontrarme conmigo misma.
SJ
SJ
No hay comentarios:
Publicar un comentario