Anoche en medio del disturbio te escuché.
Un silencio tan profundo que difícil para mi era entender.
La transparencia de tus palabras comprendí:"Adiós, ya me esfumé."
Vueltas en mi cabeza, tanto tiempo, ¿para qué pretender?
Fingir es un arte y escucharte un placer.
Tenerte una bendición y perderte mi prisión,
En el aire te vi partir con las palabras de tus labios sin pronunciar.
Ojalá un día vuelvas a llegar, ojalá un día te pueda olvidar.
Más dolida ya no puedo estar, eso te lo puedo asegurar.
Fortaleza todo ésto me dio, eso te lo puedo agradecer.
Una dulce ironía siempre para esta loca tu serás.
SJ
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